Correo de Lectores

Primer Simposio sobre Nuevos Objetivos Moleculares para las Terapias de Cáncer:
una experiencia diferente...

Escribe: Matías Valsecchi. 5to Año, Facultad de Medicina, UBA.


        Acabo de llegar a casa y todavía estoy sorprendido de todas las cosas que escuché en estos últimos dos días. La verdad es que fue una experiencia que a mí particularmente, al igual que a muchos de mis compañeros, nos impactó muchísimo. Es realmente difícil explicar la sensación que uno evidencia al recibir tanta información académica por un lado y al mismo tiempo tener la posibilidad de dialogar con aquellos que están protagonizando todos estos trabajos, que por supuesto uno tiende naturalmente a idealizarlos, pero con la peculiar característica de saber que apenas unos pocos años atrás, digamos 10 o 15, ellos estaban sentados tal vez en las mismas aulas y con los mismos profesores con los que estamos nosotros ahora...
        Mi objetivo es intentar explicarles cuáles fueron las reflexiones que me surgieron después de tener esta experiencia. Desde ya que lo primero que a uno le sorprende es la información de tipo académico que recibe, es decir, más allá de quiénes se dedican a la oncología o de aquellos que piensan seguir dicha especialidad (a los cuales les resultará o al menos les debería resultar particularmente importante), está claro que estamos evidenciando lo que será la forma con que se intentará tratar en el futuro esta enfermedad tan desgraciada para la humanidad que es el cáncer. Entonces es nuestra responsabilidad como futuros médicos al menos mantener la mente abierta al cambio y entender que la medicina es una ciencia en continuo movimiento y que no está todo descubierto sino que falta muchísimo (Recuerdan a Sócrates :"Yo sólo sé..." ¿Cómo termina?). Por supuesto que uno no puede saber absolutamente todo lo nuevo que surge continuamente en todas las especialidades pero al menos sí debe resaltarse esa actitud de buscar permanentemente lo mejor para mi paciente, lo mejor para mi paciente y no actuar como un factor de resistencia. Igual de importante es la función del médico de saber evaluar críticamente qué es lo mejor para el paciente ya que no todas las drogas nuevas son tan buenas como nos las quieren hacer ver.... En resumen, vienen cosas nuevas...¿Queremos verlas o no? Ahora, es nuestro deber primero informarnos, luego pensar y elaborar un juicio, y recién después actuar.
        La segunda reflexión que me surgió fue un tanto triste. Estábamos todos ahí sentados, concentrados, escuchando explicaciones en su mayoría en inglés, dadas por médicos que, salvo uno de los disertantes, el resto no trabajaba en nuestro país... y claro, no es nada nuevo saber que nuestro Estado no invierte absolutamente nada en investigación y que tampoco hay interés en hacerlo. No intento para nada transformar ésto en una propaganda política antioficialista pero está claro que esto no es correcto. ¿Qué nos queda como futuros profesionales? A ver, pensemos un ratito... Todo el mundo (médico/a, futuro médico/a o cualquier persona por más ignorante que sea) sabe lo que significa tener cáncer, imagino que por supuesto habrá variaciones culturales entre las diferentes persona, no será lo mismo la opinión de un oncólogo experimentado, que la persona que solo escuchó la palabra por TV ni de quien sufre por un familiar, etc. pero no por nada algunos pacientes lo llaman la enfermedad de la "mala palabra". La reflexión en sí también es extensiva a cualquier otra enfermedad. Ahora bien todos los que en cierta manera tenemos esta vocación hacia el cuidado de los enfermos, tenemos como objetivo lograr que las personas no se enfermen y si se enferman, curarlas. Si la enfermedad de la que hablamos no siempre tiene cura, surge el deseo inmediato de buscarla. Es algo noble para el médico y algo deseado por la sociedad. Quedó claro en este meeting que hay personas que dedican su vida a este objetivo. Saquémosle todo el contenido heroico y legendario que quisiéramos (son personas que cobran un sueldo, tienen vacaciones, tienen los medios necesarios, etc.) pero independientemente de ello, la idea que se ve a simple vista es que en otros lados la investigación de nuevos productos es algo que se toma muy en serio. Uno de los disertantes nos contó que él lleva a cabo más de 50 estudios de fase I por año ( y eso es en un solo lugar, si mal no recuerdo en la Universidad de Texas). Siguiendo con mi reflexión yo pensaba.... todos los profesionales que rodean a un paciente oncológico son importantes, es necesario que el clínico lo sospeche, el oncólogo lo diagnostique o lo trate, el especialista en imágenes haga bien el estudio complementario, la enfermera ponga el suero, el apoyo psicológico, etc., etc. Para todo esto nuestro país con sus limitadas condiciones, mal que mal, nos da una expectativa de trabajo, pero... ¿Cuál es el futuro de aquellos no recibidos que desean gastar sus esfuerzos en la investigación de "nuevos blancos moleculares para las terapias del cáncer", o cualquier otra cosa? Todos queremos comer, tener vacaciones, darle un bienestar digno a nuestros hijos y... ¿Se puede hacer esto en Argentina?. Seguramente hay lugares acá que se dedican a esto pero ¿Cuántos son? ¿Cuántos conoce usted? ¿Cuál es el nivel o la tecnología con que cuenta? Sí, ya sé, está pensando abandonar esa idea loca....
        Para todos aquellos que no quieren resignarse y desean saber cual es la posibilidad de que un argentino pueda llegar a trabajar en supongamos, EEUU, esta experiencia nos mostró que la posibilidad es bien concreta. Dos le los disertantes, uno de ellos el organizador, salieron de la UBA no hace mucho... Ellos destacan la necesidad de trabajo duro y constante. (Bueno eso desde ya, dicen las crónicas que Maradona con todo su habilidad se quedaba pateando tiros libres una hora más que sus compañeros una vez acabado el entrenamiento). También debe pensarse que no debe ser fácil vivir en otra cultura y en otro país (lo digo también como hijo de padres que hicieron algo así y hoy están acá). Es decir no es imposible, tiene sus pro y sus contras, cada uno sabrá elegir... Independientemente mantengamos igualmente la idea de intentar también poder cambiar nuestra realidad, acá en la Argentina...

Matías Valsecchi, 5º año, UBA.