LA LICITACIÓN DE MEDICAMENTOS DEL PAMI 2004

La gerenciadora más poderosa del PAMI duplica su negocio


Autores: Guadalupe SOULAGES (*); Constantino TOULOUPAS (**)




        El Gobierno Nacional a través de la Intervención del PAMI, en manos de la licenciada Graciela Ocaña, se apresta a convalidar mediante una fraudulenta licitación plagada de ilegalidades e imperfecciones técnicas elementales, el mismo modelo de prestaciones farmacéuticas que sólo favorece a las grandes cámaras de laboratorios.
        Mientras el discurso instalado por quienes conducen hoy el PAMI difunde en los medios la necesidad de "terminar con el gerenciamiento y la intermediación que se queda con la plata de los jubilados", están dispuestos a pagarle a la Industria Farmacéutica 45 millones de pesos mensuales (el doble de lo que hoy paga) para eternizar el modelo de mercado que padecen los jubilados, ahora "legitimado por una licitación pública", armada según instrucciones de los propios oferentes, como se puede verificar mediante la simple lectura del pliego y sus anexos (1).
        La generosidad del PAMI llega al extremo de pagar incluso lo que el *Vale Salud descuenta en mostrador al público en general; asegurar que los medicamentos inútiles y riesgosos sigan siendo ofertados con financiación subsidiada y asegurada a su afiliados; permitir que las 3 cámaras dominantes (CILFA, CAEME y COOPERALA) sigan controlándose a sí mismas y que la "política nacional de medicamentos" que publicita el acceso a medicamentos esenciales, estableciendo precios de referencia que busquen transparentar el mercado y promover la competencia, no sea cumplida por el principal actor del sistema, por decisiones políticas del mismo gobierno.
        Comenzó una campaña en los medios de "mayor cobertura para los jubilados y pensionados" del PAMI que en realidad oculta la más formidable validación de sobreprecios del mercado desde la salida de la convertibilidad.
        Será un convenio por marcas comerciales a precio de venta al público que impedirá reconocer a los jubilados la brutal dispersión de precios existente y los obligará a incrementar su gasto de bolsillo. Los farmacéuticos permanecerán disciplinados por el mercado y los negocios de sus dirigentes. Los afiliados y los empleados del PAMI deberán padecer en la gestión de medicamentos de alto costo, lo mismo que hoy.
        ¿Qué esperan cambiar las autoridades del PAMI con esta decisión?
        Creerán que para mejorar la calidad prestacional, transparentar la gestión administrativa y terminar con la corrupción en el PAMI .......hay que licitar !
        ¿No han sido licitadas acaso las redes de prestadores sanatoriales, que la actual gestión del PAMI quiere eliminar para reconocer y pagarle a los verdaderos prestadores?
        Entre 1992 y 1997 se instituyó y perfeccionó el CONTRATO PAMI-INDUSTRIA denominado ACUERDO MARCO prorrogado por contrato directo con las cámaras de laboratorios por años.
        ¿Se pensará ingenuamente que este modelo (que no distingue NECESIDAD SANITARIA y asegura subsidios por financiación a los fabricantes de medicamentos, sin considerar su VALOR TERAPEUTICO), mejorará por el procedimiento administrativo empleado? o por invocar el marco regulatorio y legal vigente, que por otro lado los mismos actores violaron sistemáticamente?.

El problema es el modelo de contrato y no el modo.
Por ello y por la gravedad de una decisión política que sólo sirve a los intereses de algunos laboratorios y dirigentes, nos parece oportuno promover en los actores del sistema sanitario, una profunda reflexión sobre las consecuencias de un acto licitatorio de carácter impresentable: a) por su forma y por la "cartelización" de la oferta de medicamentos con los laboratorios productores dominantes y sus distribuidoras afines para que nada cambie; b) por la ilegalidad de su objeto: la "provisión" de medicamentos c) por el impacto negativo que tendrá sobre los jubilados y sobre el mercado farmacéutico, haciendo aún más ficticio y contradictorio el Programa Médico Obligatorio y la política de medicamentos publicitada por el Gobierno, y porque el pliego y sus anexos están dedicados al Gerenciador, permitiendo que éste imponga las condiciones del contrato a los prestadores farmacéuticos reales y omitiendo, una vez más, las imprescindibles normas y procedimientos para acceder a la cobertura, que el PAMI debe establecer y sus empleados reclaman.

        Las OBSERVACIONES Y OBJECIONES FUNDADAS que respaldan nuestra opinión, resumidas y ordenadas, son:


RESUMEN CONCEPTUAL:

  1. El fabricante de medicamentos administra las decisiones del financiador: único ejemplo en el mundo.
  2. La principal finalidad de la licitación es subir el monto por cartera fija actual para el PAMI (a niveles discrecionales e impredecibles) y "derogar en la práctica" los derechos de los usuarios de elegir y decidir el costo a su cargo.
  3. Se convalida un sistema perverso que lleva más de 12 años en el PAMI y que fuera objetado en diversas instancias administrativas por Organismos de Control por un modelo que evita la competencia y toda posibilidad de transparentar el precio del medicamento e impide satisfacer las necesidades sanitarias reales de los afiliados.
  4. El "proveedor" de medicamentos gobierna la dispensa de los "oncológicos, tratamientos especiales y tratamientos complementarios para VIH-SIDA", siendo el farmacéutico el único que se puede ver afectado legalmente (el afiliado tramita a través de la farmacia lo que debería realizar en la Obra Social, estando la auditoría y los tiempos de dispensa a cargo del gerenciador).
  5. El cosmético precio PAMI que se intenta "imponer" (abril 2004) no será sostenido ya que las opciones para que el tomador del contrato discuta ese precio son múltiples y están taxativamente descriptas en el pliego. Decididamente no se abarcan todos los medicamentos que los afiliados necesitaran.
  6. La red de farmacias la "construirá" el gerenciador a posteriori de la adjudicación, sin acreditar prestadores adheridos formalmente a un contrato previamente determinado como requisito para su presentación.

CONSECUENCIAS POLITICAS:

        Si el PAMI adjudica a $ 10,50 por afiliado (cartera fija de $ 32.000.000 mensuales) los medicamentos AMBULATORIOS y a $ 4,20 (cartera fija de $ 13.000.000 mensuales, los medicamentos ONCOLÓGICOS, redondeando en casi 15 $ por cápita su gasto en medicamentos ambulatorios, A PAGAR POR QUINCENA (o sea contado rabioso) SIN QUE SE ESPERE UNA COBERTURA PARA LOS AFILIADOS mayor a 5% o al 10% según el medicamento a PVP a QUIEN EN REALIDAD ESTA BENEFICIANDO?

        ¿Ha valorado la licenciada Ocaña y su equipo de colaboradores que a estos valores "ofertados" el PAMI podría cubrir al 100% LA TOTALIDAD DE TRATAMIENTOS FARMACOLÓGICOS científicamente válidos destinados a PATOLOGÍAS CRÓNICAS y otorgar la más amplia e integral cobertura en PLANES ESPECIALES, y una mayor cobertura en DISCAPACIDAD y vulnerabilidad socio-económica junto a una cobertura promedio MAYOR AL 60% PARA CUALQUIER MEDICAMENTO ESENCIAL, incrementado de este modo el salario real de los jubilados y pensionados del país?

        Además, si PAMI concede al MERCADO a estos valores el mayor contrato prestacional de la Argentina, convalidando y encubriendo los sobreprecios reconocidos por la propia Industria que los bonifica con descuentos del 30-40% por pago al CONTADO (sin obra social) y la Seguridad Social se viera obligada a pagar $ 15 pesos por afiliado sólo en medicamentos de uso ambulatorio (casi al 50% del aporte promedio por beneficiario que reciben las Obras Sociales Nacionales y el 40% del aporte promedio por beneficiario de las Obras Provinciales), ¿cómo afrontará el sistema estos valores junto con la puja distributiva que se impulsará (razonablemente) para las prestaciones médicas, bioquímicas y sanatoriales?

        En el año 2002, la brutal EMERGENCIA SANITARIA encontró a CILFA-CAEME-COOPERALA cumpliendo 10 años como gerenciadores del contrato.
        Durante todo ese lapso las farmacias sufrían débitos por sustituir según incumbencias profesionales y de ley; la cobertura para los jubilados cayó estrepitosamente y los afiliados accedían con facilidad a medicamentos inútiles y penaban en cambio por los medicamentos oncológicos de altísimo costo; el PAMI "ajustó" los recursos que destinaba al contrato, victimizado en la necesidad de presupuestar.
        El Gobierno Nacional entonces anunciaba cambios de fondo en la Política de Medicamentos, que no se verificaban en las prestaciones del PAMI.
        Eso nos llevó a preguntarle al Instituto en un artículo publicado (2) entonces "La política de medicamentos en el PAMI del 2002: ¿modelo de mercado o modelo sanitario?"

        Hoy, cuando se anuncian medidas compartidas tendientes a evitar la privatización encubierta y la tercerización, para asumir obligaciones de gestión indelegables de los funcionarios, nos vemos en la obligación de preguntar:
        "En qué quedamos: el nuevo PAMI es con o sin gerenciadoras?"

        Pero tenemos una certeza........por ahora, seguirá habiendo modelo de mercado.


Citas Bibliográficas:

  1. Pliego licitatorio oficial obtenido desde
  2. Gestión en Salud, año 2 número 4. páginas 72-77. Septiembre de 2002.

Datos de los autores:
(*) Soulages, G: Farmacéutica y administradora de servicios de salud.
guadalupes@ciudad.com.ar

(**)Touloupas, C: Farmacólogo Clínico y Docente de Farmacología
constantinot@infovia.com.ar


Agosto de 2004.