La medicina académica y su rol ante la crisis mundial de la salud

Escribe: Dr. Bernardo Gandini
Médico especialista en Clínica Médica. Universidad de Córdoba. Argentina




Ponencia presentada en la mesa de discusión "Compromiso y proyección del médico internista general en el sistema nacional de Salud". Congreso de la Sociedad Argentina de Medicina Interna General (SAMIG), Buenos Aires, setiembre 25 de 2004.



        En el mundo se está frente a una crisis de la salud y es a propósito de ello que se ha observado una ausencia , al menos parcial, de las instituciones académicas el liderazgo educativo. Quienes apuestan a la educación médica como una de las formas de enfrentar la crisis se han puesto al frente de una campaña. La sigla ICRAM, se refiere a la "campaña internacional para resucitar la medicina académica", iniciada por los editores de Lancet y British Medical Journal, que culminan en una serie de recomendaciones para reformularla en el siglo XXI. Entre los desafíos de la campaña se hallan "dónde ser" y "qué hacer", en muchos países no existen suficientes recursos económicos ni suficientes talentos.

        Una de las fortalezas de la campaña es comprender a las enfermedades internacionalmente y la percepción de los problemas y las mejores prácticas para reformas exitosas en el mundo globalizado. Los equipos integrados académicamente pueden brindar el soporte de promoción de algunas innovaciones y el traslado del conocimiento y su transferencia en acciones efectivas. Los nexos entre lo académico en países en vías de desarrollo deben ser capaces de redefinir los problemas globales de salud y la inequidad.

        Otro de los desafíos es focalizar la relación entre la medicina académica y la salud pública, en diferentes sistemas de salud con las diferencias de cada lugar. Es necesario fortalecer el acercamiento entre la medicina académica y las necesidades de la población. También es necesario destinar recursos a la mejor organización de las escuelas de medicina para una mejor enseñanza y aprendizaje.

        El modelo de roles en la enseñanza de la medicina: mientras hay un efecto positivo del modelo de roles, Heidi Lemp y Clive Scale, dos investigadores de Inglaterra en una investigación cualitativa realizada en una escuela de medicina del Reino Unido, se ocuparon del "currículo oculto" en la enseñanza; el diseño se ocupó de la percepción de los estudiantes sobre la enseñanza de la medicina; así como se ponen en evidencia muchos ejemplos de modelos de roles positivos aprovechables de acuerdo al estereotipo tradicional, además descubren una atmósfera de jerarquía y competición; en las escuelas educan, instruyen y enseñan por la vía de la humillación, especialmente en los años del entrenamiento clínico. Las conclusiones de este trabajo llaman la atención , además del currículo manifiesto sobre el currículo oculto, para producir los cambios necesarios en estas facultades y en la cultura de la educación médica. En la medida en que se continúe mostrando más la competición que la colaboración, no podrá la medicina académica tomar parte en la crisis de la globalización de la salud.

        En países como el nuestro y la mayoría de los de América latina existen cambios en la salud de la población, las muertes e injurias por causas externas tales como los accidentes, homicidios y suicidios, demandan nuevas estructuras organizacionales y de expertos; la gran prevalencia de enfermedades denunciables como el HIV-SIDA recomienda fortalecer sistemas centrados en la atención primaria, integrando la prevención y la promoción a través de los niveles que comprendan la población entera. Los modelos basados en equipos multiprofesionales en áreas geográficamente bien delineadas. Esto implica el cambio, de la medicina académica desarrollada por "hospitalistas" y sustentada en profesionales con alta especialización, a la epidemiología clínica centrada en la evidencia como instrumento con puentes entre la clínica y la salud pública. La medicina académica debe alinearse en torno de la salud pública. La articulación de las guías de prácticas clínicas/ salud pública, monitoreando la provisión de atención de calidad y evaluando las iniciativas del sistema de salud.

        Los integrantes que debieran participar hoy de la medicina académica incluyen gobiernos, nacionales-provinciales-municipales, fundaciones, organizaciones públicas y privadas, cuerpos profesionales, instituciones académicas, etc., las acciones a través de las que intentarían el logro de objetivos son:

  1. dirección de las investigaciones relevantes.
  2. Implementación de las evidencias: desde políticas de investigación a la acción.
  3. Reprogramar recursos en salud para soportar la crisis de la salud.
  4. Colaborar en el alcance de los servicios que se brindan, con acceso a la información actualizada.

        Toda universidad debe hacerse cargo de sus fines, entre los cuales se halla el ser rectora del pensamiento de la sociedad en la que se halla insertada; la sociedad demanda una parte, al menos, de la responsabilidad pertinente para la búsqueda de solución a los problemas de salud / enfermedad con los códigos de la realidad actual.

        La Facultad como integrante y la comunidad médica que se halla concentrada en hospitales, sufriendo de algún modo el aislamiento de la comunidad, debemos animarnos a salir y enfrentar esta dura realidad y mediante un modelo de roles positivos basado en responsabilidad, solidaridad, equidad, democracia, trabajo en equipo y comenzar transferir los aprendizajes en acciones concretas a nuestros estudiantes y graduados, los que luego en debates insoslayables sobre los grandes temas de la salud, y posteriormente en diseños de investigación, de cuyas conclusiones se comenzará a irradiar cierta claridad.